Ella es Elena Briones alias Volantazos “Me como la vida con la mirada”. Publicó su primer libro APROVÉCHAME DE TI en 2016.

Nacida en abril del 90 y criada en Fuenlabrada (Madrid) , es la pequeña de dos hermanas. En la actualidad, dedica parte de su vida a ayudar a los demás, ya sea de manera asistencial o a través de sus frases y textos. Tía de tres minis volantazos, y con un significado de la familia y la amistad muy leal.

Así la conocemos y nos encanta disfrutar de cada uno de sus textos; de esa formar de mirar la vida, a las personas, a cada instante, esa forma de mirar en ti…

Elena, cuéntanos: ¿Cómo nació Aprovéchame de ti?

Sin buscarlo y sin esperarlo. Conocí gracias a los benditos vínculos humanos, al que es ahora gran amigo y editor de mi libro y me ofreció la oportunidad. Lo primero que pensé fue “con lo desastre que eres, te vendrá bien tener tus escritos recopilados”.

¿Cuál fue la motivación para compartirlo?

Sobre todo, fueron ciertas personas de mi entorno al mostrarme la idea con ganas, confianza y amor. Y con “Aprovéchame de ti” ya vivo, me veía felizmente obligada a compartirme de forma mas continua y profunda.

Que lo siga haciendo es porque a día de hoy hay personas que sienten mis letras, hogar, y yo de esas personas recibo el calor de una familia. Nadie pierde, si no todo lo contrario.

¿Desde cuándo escribes?

No me recuerdo sin escribir. Desde que tengo uso de emoción y de razón lo hago. Lo que si recuerdo es empezar a hacerlo por necesidad, supervivencia. Eso no ha cambiado, pero a ello se le ha unido la pura diversión. Ahora no solo me salva si no que, además, me alimenta.

¡Ay! Si es que nos alimentas a mucho, por eso nos encanta y: ¿Cuál es tu inspiración?

Que si las ventanas, el fuego, los silencios, las distancias, el abismo, la música, las despedidas, la intuición, los rincones, el descuido, la injusticia, lo desconocido, el movimiento, las decepciones, las indecisiones, los temblores, los encuentros, la complicidad, los olores, el hastío y demás cosas que nos pasan a diario tanto por dentro como por fuera no son motivo de inspiración; estaremos perdixs.

Resumiendo, la vida y la muerte con todo lo que ellas conllevan, son mis eternas musas.

Háblanos de tus influencias literarias.  

Soy mucho más de libros que de escritoras o escritores. Recuerdo engancharme a la lectura con la escritora V.C. Andrews en su saga Dollanganger.

Si tuviera que lanzar sin orden alguno títulos que me han marcado diría “Los reglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena, “Cometas en el cielo” de Khaled Hosseini, “Martes con mi viejo profesor” de Mitch Albom, entre otros.

Si tuviera que lanzar un imprescindible, ese seria Mario Benedetti.

Amen Mario Benedetti ? “A los que buscan aunque no encuentren, a los que avanzan aunque se pierda, a los que viven aunque se mueran”…

Si tu tuvieras que elegir un texto o frase que te defina, ¿Cuál sería?

Soy la pretendienta y la tronista de mi historia.

La reina y su derrocamiento.

Soy mi cita a ciegas y el plantón.

Soy mil tías intentando llevarse bien , mil mujeres trabajando bajo esta piel. Miles de voces para una sola verdad, miles de pensamientos desembocando en otros miles.

Demasiadas vidas enclaustradas, secuestradas aquí dentro.

Antes me sabia, creía saberme…

Dicen que “definirse es limitarse”, yo ahora digo que limitarse es un suicidio.

Algo así como dejarte morir en tus manos, algo parecido como morir a manos de tu propia persona.

Texto: Briones (2019) Volantazos.

Abrirá el próximo libro que presentará en breve, “Concédeme este latido”, y tenemos la suerte de anunciarlo en primicia.

¡Que ganas de devorarlo!

Y sí, si ya nos emocionaban sus palabras y nos sentíamos, muchas veces, reflejados en sus textos… después de esta entrevista, el Equipo de Cosa de 2, tenemos una cosa muy clara y es: Ella es magia donde la mires https://www.instagram.com/volantazos/

Aprovéchate conmigo, sin me, sin mí.
Priorízate y habré ganado

Me escucho, me entiendo, me crítico.

Me reto y me reprocho.

Asumo mis fallos y aprendo. Me confío.

Alabo mis virtudes y me valoro.

Me mido, me aguanto y me supero.

Tropiezo y me ayudo.

Me derrumbo y me empiezo de nuevo.

Me salvo, me apoyo y me busco.

Me río y me lloro. Me respeto, me tengo.

Soy mi mejor ensayo y error.